En anteriores post os hemos hablado de la experiencia del cliente y de su importancia, en este post os vamos a hablar sobre como gestionarla a través de un Call Center.

Para una empresa, organización o marca, es crucial la experiencia que experimenta el cliente cuando contacta con su Call Center. Ese momento, determina en gran medida el éxito en la venta de un producto o servicio y, además, influye en la imagen que el consumidor percibe de la empresa.

Desde el mismo comienzo, los agentes de ventas de un Call Center deben cuidar de la llamada para que la experiencia del cliente sea satisfactoria durante la conversación.

Para ello es trascendental que en el inicio de la llamada el agente sea capaz de reconocer las emociones de la persona que está al otro lado del teléfono. Así podrá empatizar con él, reconducir la llamada hacia el éxito y para hacer frente a posibles inconformidades del cliente.

Es importante que al principio también se realice un sondeo que aporte información sobre las necesidades del cliente. Para prestar una buena experiencia, y tener en cuenta que hay que adaptar a cada interlocutor el lenguaje, la entonación y el volumen a lo largo de toda la llamada.

Además de los objetivos de ventas, un Call Center participa en la imagen que proyecta una empresa. Representa una oportunidad para impulsar la reputación y notoriedad de una marca a través del servicio que proporciona.

Cuidar cada detalle, desde como atender las llamadas, informar con precisión de la razón de la llamada, resolver de forma ágil y eficaz cualquier incidencia o duda, etc. Marcan la diferencia en la experiencia del cliente.

En definitiva, la experiencia de cada consumidor, la satisfacción o insatisfacción, es la suma de las emociones que generamos en él a lo largo de todo el proceso.